Nos librara el destino de la cordura, de no ser nosotros.
Seguí creyendo en tu estrella, por más que te digan trastornado.
Ellos ponen fronteras a los sueños más hermosos.
Nunca, ni en otro mundo, me veras de su mismo lado.
Yo creo en la musa que te graba la piel a fuego. Que con su calor te advierte de su breve momento.
Jamás guardes tus manos, siempre hay una superficie con ganas de oírte.
Por que las mariposas no se rinden, aún sabiendo de su corto vuelo.
Por que los lobos le siguen cantando a una luna cada vez más sorda.
Por que el mar sueña cada noche, en llegar al cielo.
Seguí, por que a pesar de “ellos”, los amantes siguen fraguando el próximo encuetro.
Francisco Fariña
No hay comentarios:
Publicar un comentario